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La escalera hasta la ventana

donde habita el olvido...

Joey

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Sé que te parecerá que no tienes nada que decir, pero da igual, comenta... los comentarios hacen sonreir
¡Gracias por tu visita!
  • December 04 10:03 PM
    Hoola! Soy una chica de Barcelona q me he puesto a navegar por los spaces y me he encontrado cn el tuyo. Me ha hecho mucha ilusión encontrarme con referencias a lo largo del blog sobre Dawson's Creek. Esta serie marcó mi adolescencia, quizá me la alteró y todo. Iba buscando por la vida mi alma gemela, alguien q apareciera x la escalera de mi ventana, triángulos amorosos... en fin, q me ha marcado mucho esta serie. Me resignaba a ver la última temporada xq significaba cerrar una parte de mi pasado, xo al final no pude evitarlo y la vi toda seguida. No era el final q yo queria xo weno... q hi farem! En fin, no me enrollo + xq pensarás vaya rollo d tía. 1 saludo dsd tierras catalanas.
August 12

Estrellas Fugaces

ayer las nubes no me dejaron ver las perseidas... a ver si esta noche hay más suerte...

Quiero una estrella fugaz. Un meteorito que se desintegre con la atmósfera el tiempo justo para poder pedir un deseo. Uno que seguro se va a cumplir.

Los deseos se cumplen, aunque las estrellas fugaces ayudan bastante a que nos creamos que van a hacerlo, y de la misma manera, si hay estrella fugaz, sólo por sugestión, será más fácil que así sea.

De la misma manera, si nosotros mismos tenemos la seguridad de que aquello que deseamos va a cumplirse, es como si llevásemos una estrella fugaz en el bolsillo. La lógica nos dice que quien cree tener suerte, la tiene.

Por eso quiero que hoy las nubes me dejen robarle una estrella fugaz a la noche; robarla y metérmela en el bolsillo, para que se me cumplan todos estos pequeños deseos, las pequeñas felicidades que me hacen al final del día tener una sonrisa en la cara.

Llevo unos días de estrellas fugaces, de momentos de completa felicidad, de sorpresas agradables y momentos maravillosos. Pero como soy una egoísta, quiero que todo esto continúe, que las tonterías y dudas que no se me pasan por la cabeza, sigan sin acercarse lo más mínimo, y que esta extraña sensación de que todo saldrá bien, no se me escape de entre los dedos.

Por eso esta noche quiero una estrella fugaz, para apretarla fuerte entre los dedos, y no dejarla marchar.

August 08

Hoy vamos a hablar de sexo...

...ja, que os lo habíais creído...

Es que resulta que me he encontrado con un programa sobre sexo a las nueve y media de la noche en canal plus. Y claro, me he puesto a verlo (por supuesto, por pura curiosidad y de manera meramente informativa, por eso de que el saber no ocupa lugar). Media horita de una interesante forma de hablar de sexo: preguntándole a gente de la calle sobre un tema específico y añadiendo datos y alguna explicación de un dueño de un sex shop sobre los últimos artilugios en el mercado. El tema de hoy, la masturbación, aunque eso no viene a cuento.

Pero como ya sabéis que lo mío no es el prosaísmo, me quiero referir al tema desde una perspectiva mucho más propia del espacio que visitáis, los pocos y queridos que lo hacéis.

Y es que es harto sabido que el sexo es un tema del que gusta hablar. Aquí alguno dirá que lo que gusta es practicarlo, y no voy a decir que no, pero una cosa no quita la otra.

Y la razón, a mi entender, de que nos guste (a mí incluida) hablar de sexo, no es que no se pueda, como puede pensar la gente, sino que incluso cuando hablamos, son muy pocas las veces en que lo decimos todo, por lo que el halo no es tanto de tabú, como de misterio.

Y es gracioso, porque con quien más hablamos de sexo es normalmente con aquellas personas con las que será imposible ponerlo en práctica: desde mi perspectiva, de sexo las chicas hablamos entre nosotras, pero no se nos ocurre hablarlo con, digamos, alguien que nos interese, o incluso con nuestras parejas, algunos hasta que cogen confianza, y otros nunca, en absoluto.

Parece que el sexo, el flirteo, los primeros pasos, los preliminares, incluso la compenetración sexual, no son temas de los que hablar, sino temas que poner en práctica. Vaya, pues a mí si no me dan una buena conversación que haga que me interese, me pierde toda la gracia...

Bromas aparte, no creo haber tenido en toda mi vida más de un par (y eso, siendo muy generosa) de conversaciones blancas y sin tapujos sobre sexo. Y por si os interesa, y a modo de curiosidad, han sido con un chico, no con una chica. Y sinceramente, creo que han sido interesantes, y si no necesarias, sí muy ilustrativas.

Puede ser que todo este cacao se deba a mi tendencia de sobreanalizarlo todo hasta la extenuación, y que en realidad las charlas sobre sexo no hagan ninguna falta, pero hoy, viendo la entradilla del programa, me ha hecho gracia que sea "el tema que más nos interesa a los españoles, según algunos estudios" (eh, documentación, qué estudios?) y a la vez, ese del que casi nunca se habla.

Así que sin que sirva de precedente, me desvío de mi puritanismo victoriano, y reivindico el sexo como tema de conversación en esta extraña entrada que no tiene nada que ver con las demás.

July 29

Para ti, otra vez:

Ya es la segunda vez que hago esto, pero hace tanto que lo hice, que en realidad no importa.

Tengo muchas cosas que decirte... tantas que me quedo callada. A veces me gustaría que me preguntases directamente todo eso que no te cuento, para que no me quede otra opción más que contestarte, porque sabes que si hay algo que no puedo hacer, es callar tras una pregunta clara, y mucho menos mentir.

Pero si no preguntas, entonces es mucho más fácil escurrir el bulto, sortear ese tema del que ninguno de los dos nos atrevemos a hablar, aunque, en el fondo, tengamos muchas ganas de hacerlo, y por qué no decirlo, ese tema del que nos vendría muy bien hablar.

La verdad, es que en cierto modo te echo de menos... mucho. No porque no te tenga, sino porque me falta... me falta una de nuestras conversaciones de tres horas, uno de esos momentos en que nos lo contamos todo, sin que importen las circunstancias, las malditas circunstancias.

Hay tantos silencios en nuestras pocas conversaciones sin pausa... dejamos tantas cosas sin decir en los pocos momentos en que no paramos de hablar, aunque la verdad, hace tiempo que no tenemos ni siquiera esos momentos... somos unos profesionales, qué le vamos a hacer, en el arte de no decir, en el arte de dar por discutido todo eso que termina escondido en un armario, con el peligro de que cualquier día haga crujir las bisagras y eche la puerta abajo.

Lo siento mucho, lo siento tanto... siento que el pánico me impida empezar la conversación, pero es que me da la sensación de que hay muchos momentos en que no sabría qué decirte... O sí, incluso peor, que no podría decirte lo que de verdad pienso... por el bien de los dos.

Así que me quedo callada, pienso (demasiado) pero nunca hablo; unas veces, por miedo, otras, por simple falta de tiempo, o porque la situación no es la adecuada... pero para qué nos vamos a engañar, si tuviéramos tiempo, o la situación fuese perfecta, como siempre, el miedo me seguiría echando para atrás...

July 26

Miscelánea Neuronal

Son las dos de la mañana, estoy escuchando a Chopin, y dándole vueltas a la cabeza sobre acontecimientos del pasado más reciente. He vuelto a Valencia, he descubierto el maravilloso lugar donde pasaré este próximo año, he vuelto a sentir el sosiego y la tranquilidad que parecen acompañarme cada vez que estoy aquí, y he recordado caras, imágenes, y sentimientos.

Ha sido una semana muy extraña. Supongo que cuando tienes unas expectativas, cuando llevas mucho tiempo pensando en el qué será, siempre te termina defraudando. Pero cuando, de una manera o de otra, eres tú, y nadie más, quien hace fracasar el momento más o menos estrepitosamente, aún es peor.

Y es peor porque sabes por qué lo haces, sabes por qué no funciona, y no lo puedes remediar, no puedes lograr que se te desagarroten los dedos, que se abran las ventanas, y que entre el aire en tus pulmones. No eres capaz de relajarte, de tranquilizarte, de dejar de ver a un oponente, y empezar a ver a un aliado. Tienes miedo, demasiado miedo, aunque no sepas muy bien a qué.

Y te marchas peor de lo que llegaste, te hundes un poquito más en el lodo, e incluso empiezas a odiar a aquellos que te demuestran que no es tan dificil, que en realidad, es lo más sencillo del mundo; a aquellos que, aunque no te lo digan, aunque posiblemente ni siquiera lo piensen, te convencen de que eres tú la única que lo está haciendo mal, porque si lo estuvieras haciendo bien, todo sería sencillo, todo fluiría, no habría ni siquiera que pensar.

Y es que a veces creo que ese es el problema, que pienso demasiado, que estas locuras que salen a relucir en este espacio, no son más que eso, locuras; y que en realidad, a alguien como yo, hay que dejarlo apartado, solo, no vaya a ser que termine destrozando la mente de otra persona más, en un intento desesperado de demostrar que puede sentir.

July 02

Paciencia

Hay veces que la RAE me sorprende. Es gracioso cómo muchas veces usamos palabras sin habernos preguntado nunca qué significan exactamente, y lo es más cuando la definición que aparece en el diccionario, nos ayuda a respondernos a nosotros mismos un montón de preguntas que no teníamos ni idea de que nos rondaban por la cabeza (o al menos, no queríamos reconocer que así era).

Hoy ha sido una de esas veces. Hoy he descubierto una nueva palabra que siempre creí conocer, y hoy el frío diccionario me ha dado más respuestas que cualquier consejo del más bienintencionado de mis amigos. Hoy he descubierto lo que de verdad significa Paciencia.

Paciencia es la capacidad de padecer o soportar algo sin alterarse, pero a la vez es la facultad de saber esperar cuando algo se desea mucho. Curioso paralelismo... Cuando lo lees, y sobre todo, cuando lo piensas, reconoces en toda la "paciencia" que has creído tener, un poco de cada definición, porque mucho hay que desear algo para poder padecerlo sin alterarse, o por lo menos, sin que el resto del mundo note que te altera.

Pero la paciencia, y aquí la cosa se complica, es también la lentitud para hacer algo... ¿qué? ¿ahora resulta que la paciente no soy yo? Mmm... me voy a enfadar con la RAE...

Y dejando de lado las definiciones que llevan a la paciencia a terrenos culinarios, o mobiliarios, la última hasta me ha hecho sonreir, y es que la paciencia también, y por último, es la tolerancia o consentimiento en mengua del honor.

Y no quiero meterme en terrenos pantanosos, porque estoy abonada a las metáforas y a las verdades veladas,  pero es divertido ver cómo cada tipo de paciencia siempre termina saliendo a la luz, como si eres paciente de una manera, lo eres de otra, y al final de todas, y cómo aún así, los que nos creemos pacientes seguimos aguantando, sin alterarnos (la mayor parte del tiempo), lentamente, tolerando y consintiendo, quizás a veces más de la cuenta, una mengua de nuestro propio honor, pero siempre sabiendo esperar, por algo que deseamos mucho.

June 11

David

Hay personas, y personajes, que por una razón o por otra, nos atraen como un imán a un pedazo de metal. Hay personas, y personajes, que sin aparente diferencia respecto a otros, nos resultan intrigantes, nuevos, misteriosos, enigmáticos, y a la vez familiares, reconfortantes y cálidos.

Esta clase de personas, y personajes, suelen esconder en su interior algo que queremos descubrir, a lo que nos emociona acercarnos, que nos da miedo y nos excita a partes iguales, y que deseamos conocer de un modo irracional y por ello, imparable.

David es escritor, y sólo con deciros eso, muchos asentiréis y sonreiréis, pensando que solo es una más de mis infatuaciones literarias. Puede ser. David es, además de escritor, alguien que se ha hecho un hueco en mi vida a fuerza de leerle el pensamiento, de monólogos y conversaciones, de discusiones, y de silencios. David es una persona, y un personaje.

David es alguien con el que puedes pasarte las horas, a veces casi sin darte cuenta, con el que saltas de un tema a otro sin red, y al que sólo puedes llegar a conocer si lees entre líneas sus palabras, y a veces, sólo si lees entre líneas sus pensamientos. Habla por los ojos, y por las manos, y nunca miente, o si lo hace, es porque el mundo está mal construido, y su mentira debiera ser verdad.

Pero David no es sólo David. Es también un alma sola, como a veces me daba por pensar que era la mía, un pequeño adulto al que reconfortar de una pesadilla meciéndolo en mis brazos, un niño con ojos de anciano y un anciano con ojos de niño, es una puerta cerrada que quiero por todos los medios abrir, pero que, a pesar del manojo de llaves con el que cuento, termino por aceptar que sólo él me puede abrir desde dentro.

Y es esa persona, y ese personaje, por el que vuelvo a llamar con los nudillos, día tras día, a susurrar palabras por la cerradura, a acariciar la madera, con la esperanza de que algún día me abra, y me deje conocer lo que hay más allá.

Porque David es, en realidad, y desde el principio, ese más allá. Y es imposible no verme absorbida por su encanto, por su magnetismo, es el Quijote al que seguiría al fin del mundo, sólo para poder sanarle las heridas cuando volviese de su gran pelea con los molinos-gigantes.

Pero a la vez, es la persona, y el personaje, más fuerte que existe, al que no sé si quiero como una amiga, como una hermana, como una madre, o como una amante, y al que sospecho que quiero un poco como cada una de ellas.

David no es más que una persona, un personaje, inventado y amoldado a una fantasía, la fantasía de lo que quiero ver en él, con lo que él me muestra, y lo que yo le añado, pero no por eso deja de ser palpable, o mejor dicho, palpitable, si me permitís la licencia.

June 08

Resumiendo

Me voy, mañana a estas horas estaré ya en casa en Santiago. Y me pregunto qué pasará. Algunas cosas están claras: mi madre me apuntará al gimnasio, mi hermano mayor se quejará de los regalos que le he traído, y el pequeño me pedirá que duerma con él. Mi padre, como siempre, no dirá nada, aunque pensará mil cosas. Mi perro, el único que nos queda ahora, está contento, como siempre... es lo que tiene la esquizofrenia.

Pero, ¿y yo? ¿cómo volveré? Una cosa está clara, como en muchas otras ocasiones, estos seis meses han sido un punto de inflexión en mi vida. Alguien que sé que leerá estas palabras muy pronto, me lo dijo unos días antes de venirme a Londres "tengo ganas de ver a la persona en la que te vas a convertir"... bueno, dejando a un lado que ya has tenido ciertos avances exclusivos, es verdad, tenías toda la razón, soy una persona completamente distinta. No sé aún si para bien, o para mal, aunque creo que un poco de las dos cosas.

Y en gran parte, tengo que agradecérselo a otra persona, que sé que no lee este espacio. Hace meses, más o menos al cumplir los 20, escribí aquí como mi vida podía estar dando un giro de 180 grados... pues lo dio, pero no cuando yo creí que lo había dado, no en esas semanas justo antes de mi partida, sino en estos meses, en conversaciones por el messenger, en cambios, en resignaciones, en momentos de sonrisas, y momentos de lágrimas, en sorpresas que poco a poco se han convertido en sospechas, en puñaladas que han dolido como hacía mucho tiempo que no dolían, y en revelaciones que nunca jamás pensé que conocería.

En estos seis meses, entre paseos por la Tate, la National Gallery, entre visitas al Big Ben, y tardes enteras en Hyde Park, entre compras en Soho y Oxford Street, entre caminatas que siempre me terminaban guiando hacia Covent Garden, entre tierra y flores en Clapham, entre películas en casa de mi tio, y fiestas con mis compañeras de piso, he encontrado mil millones de situaciones nuevas sin tener que mirar a otra parte que no fuera dentro de mí misma.

En estos seis meses, me he deprimido, me he sentido sola, me han dolido los pies de andar, y los ojos de no dormir, pero también he vuelto a sentir la emoción de hablar con alguien con quien llevas todo el día queriendo hablar, he vuelto a disfrutar de una ciudad como en aquellos paseos de sábado por Valencia, he recordado antiguos sentimientos, algunos de los cuales se han repetido, con distintos personajes, y algunos, con los mismos.

Así que en resumen, estos seis meses han sido una gran locura, aunque parezca mentira, casi toda la locura me ha acompañado desde Valencia... maldita y bendita globalización... Y ahora, lo que toca, a volver al redil hasta que Levante me vuelva a acoger con los brazos abiertos, para, quién sabe, otro giro de 180 grados... qué ganas de que llegue Septiembre... no sé muy bien por qué, supongo que para conocer a las personas en las que todos os habréis convertido...

May 28

Cosas del querer

Cuando no estás acostumbrado a que te pasen cosas buenas, las cosas buenas te asustan. O mejor dicho, no te fías de ellas, y necesitas tanta seguridad, tantas pruebas de su existencia, que algo bueno se termina convirtiendo en la sospecha de algo ficticio, de algo que nos terminará haciendo daño.

Por supuesto, racionalmente es absurdo; las cosas buenas ocurren, de vez en cuando, y sólo son eso, simplemente buenas, sin darles más vueltas, pero por mucho que lo intente, no logro aceptarlo, no tengo la suficiente seguridad, y cada día, mi estúpida cabeza me regala otra pequeña duda que almacenar en el cajón de la sospecha.

A veces le echo la culpa a la otra parte, y tal vez en cierta medida, sí es cierto que quizás podrías darme más seguridad, que no cuesta tanto... bueno, conociéndote, a tí a lo mejor sí... pero al mismo tiempo, tal vez sólo soy yo, que me estoy comportando como una niña mimada, a la que si le das un tres, te pedirá un cinco, y si le das un cinco, te pedirá un diez... la verdad es que no lo sé.

Y no lo sé, porque me da la impresión de no tener nada, en algunos momentos, y rebuscando, quizás encuentro un uno, pero de cualquier manera, muy poco, menos, claro está, de lo que quisiera, pero incluso, tal vez, menos de lo que necesito... y eso no me gusta, porque en realidad, si aguanto, aunque no me conforme, con lo poquito que tengo, es porque me vale la pena, no?

Y sigo, porque no me queda otra, porque de verdad me importa, y no quiero soltarlo, y porque no es el momento,  ni la situación de ponerse caprichosa, pero joder, a veces me canso de ser tan perfecta, de ser exactamente como se supone que soy, de aguantar, de apoyar, de preocuparme de todos menos de mí misma... y no quiero que me gane el cansancio, de verdad que no, porque sé que, por encima de todo, tengo mucho apostado, mucho encima de la mesa.

Así que, por no perder la costumbre, contradictoria una vez más, sin saber si soy una caprichosa, o sólo pido lo que cualquier ser humano pediría, sin saber sin todo esto es verdad, o una burla del destino, sin saber si lo estoy pasando mal por algo que vale la pena, o por arena que se va a llevar el viento, vuelvo a dejar escritas verdades veladas, escondidas entre tanta metáfora, con la esperanza de que aquellos que conocen el código, sean capaces de descifrar el mensaje.

pd, buff... hacía falta. Creo que ahora dormiré mejor, gracias.

May 13

Gestos

Hoy he visto una imagen enternecedora; estaba en el autobús, como cualquier otro día, y como cualquier otro día, una, que es muy educada, al ver que una pareja de alrededor de 70 años iba a bajarse en la misma parada que yo, me quedé un poco rezagada, para que pudieran bajar antes y con tranquilidad.

El hombre, que llevaba, por cierto, un bastón con una empuñadura plateada preciosa, bajó primero, apoyándose en la barandilla y en su bastón, y después se dio la vuelta para coger la mano de la que, según cavilaciones mías, debía de ser su mujer, y ayudarla a su vez a bajar. Hasta aquí, todo normal, o por lo menos, suficientemente normal como para que no fuese más que una escena de esas que vives todos los días y te hacen sonreir, como un niño en un carrito mirándote fijamente, o aún mejor, ese mismo niño riéndose con alguna de tus monadas. Pero volvamos al tema, que es el que toca.

El caso es que se bajaron del autobús, y yo fui detrás. Y cual no sería mi sorpresa, cuando los vi, un par de pasos más adelantados que yo, aún cogidos de la mano. No sé por qué, pero me hizo una ilusión tontísima verlos a los dos, hablando tranquilamente, muy ingleses ambos, y cogidos de la mano. Ni siquiera del brazo, que es mucho más común en las parejas de cierta edad, sino de la mano. Nuestro camino fue el mismo durante unos minutos, y durante todo ese tiempo no pude dejar de mirarlos... jo, qué bonito...

Y es que, ahora viene la parte de pensamiento profundo de siempre :P (profundo???) lo de cogerse de la mano, qué queréis que os diga, me encanta. Siempre me ha parecido un gesto extremadamente sencillo, y que dice un millón de cosas sin que seamos nosotros los que tengamos que decirlas. Es como... "me apetece tener en todo momento la seguridad de que estás a mi lado". Y no sé, al ver el gesto que seguramente para esa pareja es ya, después de varias décadas, completamente natural, casi no pensado, me ha resultado enternecedor el pensar que en algún momento, un gesto así, pueda llegar a formar parte de nuestras vidas, sin que ni nosotros mismos nos demos cuenta.

May 06

Gente

Ayer, hablando con uno de vosotr@s (si es que por extraño que parezca, hasta aquí sólo llegan un puñado de personas, y creo que las conozco a casi todas :P) me di cuenta de algo que me ha hecho pensar; que me ha hecho pensar tanto, que he tenido que escribir, no para esa persona, o no para ella en especial, sino para muchas otras, algunas de las cuales os paseáis de vez en cuando por este espacio, con la esperanza de que mis pensamientos, una vez más, lleguen hasta vosotros con el único propósito de que me entendáis un poquito mejor.

Hace ya tiempo que me di cuenta de que soy una persona adicta al escapismo. No lo hago a propósito, al menos no siempre, pero tengo una tendencia exagerada a poner tierra de por medio cuando algo en mi vida no va bien. A veces era sencillo, me escapaba a casa, o a casa de mis abuelos, pero cuando acabé el instituto, y tras enormes intentos de dejar el pasado atrás (o como diría Pumbaa, lo atrasado en el pasado), di mi primer salto mortal sin red, y me refugié en Valencia.

Mentiría si no dijese que Valencia es una de las maravillas de mi vida, si no dijese que ha sido uno de los mejores cambios jamás pensados, o si no diera gracias a quien toque todos los días por haberme descubierto a gente, a lugares, que pueblan el Levante español. Pero tampoco fue suficiente, porque el año pasado, y también tras intentar escapar de todo un poco, me organicé para escaparme a Londres. Y me escapé, con cambios de última hora, y con mil y una dudas, pero una vez más, no sé si por suerte o por destino, Londres me regaló maravillas, y alguna que otra gran sorpresa.

Pero de lo que me he dado cuenta, es de que, en mi viaje kilométrico hacia una comprensión de mi misma, hacia una situación mejor, he ido dejando sembrados a ambos lados del camino, a muchas personas, amistades sacrificadas o mermadas por una situación mejor, amigos del alma con los que apenas hablo, porque están a miles de quilómetros, gente a la que quiero mucho más de lo que ellos se creen, y de la que parece que me olvido.

Y a veces, como ayer, ese pensamiento me hace sentirme culpable, porque yo he avanzado mucho, es cierto, pero no quisiera que, por ese estúpido avanzar, se me quedaran descolgadas las personas que más me importan.

Por eso, y con todo este rollo quiero deciros, vosotr@s sabéis quienes sois, que da igual que haga meses que no hablamos en serio, que no importa que estemos a mil quilómetros (o a dos mil, o a ocho mil), que no importa que no coincidamos tanto en el messenger como antes, porque cada vez que hablamos, o nos vemos, seguís siendo las personas más importantes de mi vida, y no me pongo empalagosa, que bastante he hecho ya.

sois mis niñ@s, y siempre lo seréis, os guste o no

April 24

Son aquellas pequeñas cosas...

y es que qué razón tiene Serrat... es absurdo y a la vez increíble cómo hay pequeñas cosas que nos alegran el día. Puede ser una sonrisa de alguien al que hace mucho tiempo que no ves, y en la que descubres cuánto se te ha echado de menos, puede ser una nota en la puerta de tu compañera de piso, que no te ha querido despertar porque "parecías un angelito en la cama", pueden ser tres palabras mal escritas en un mensaje de móvil, pero todas te ponen una sonrisa en la cara, todas hacen que el día brille, aunque haga un tiempo de perros al otro lado de la ventana.

Esas cosas, que siempre se suponen excepcionales, creo que deberían ser más habituales. Puede que penséis que eso las haría más simples, más normales, menos especiales, pero no es así. Yo creo firmemente en el poder de las pequeñeces, por habituales que sean, por eso intento tener gestos todo lo a menudo que puedo con la gente de mi alrededor, con todos aquellos que en algún momento me hayan hecho sonreír, porque lo único que se ocurre para devolverles el favor, es hacerles sonreír a ellos... y no creo que por intentarlo todos los días, deje de tener mérito, al revés, puesto que cuanto más lo intento (más lo intenta, más lo intentas) mayor es la sonrisa.

Por eso, por algunas de esas pequeñas cosas, que espero que aparezcan cada vez más a menudo en todas las vidas de la gente de mi alrededor, el día de hoy, que había empezado gris, ha terminado siendo un soleado día de primavera...

un beso

April 14

Lo menos malo

Por qué cuando alguien habla de "lo menos malo", la gente piensa automáticamente en que es algo malo? Imaginemos una situación en la que todas las opciones son buenas. La "menos mala", sería la primera, aunque ninguna fuese mala, porque las demás serían algo peores que la "menos mala". Pero eso  no cambiaría el hecho de que ninguna era mala desde el primer momento.

A veces, las decisiones, las opciones que tenemos, pueden ser "las menos malas", y aún así seguir siendo buenas. Pueden no ser "las mejores" (o sí, ya lo hemos visto), pero no tienen por qué ser malas. Por eso hay que darles una oportunidad, aunque justo después de elegir parezca que la decisión tomada, la opción elegida, ha sido "la menos mala", vamos, a lo mejor a la larga, resulta la mejor...

dejémonos de ralladas, los que me entendéis, me habéis entendido ya...

April 11

Hormonas

Acabo de decidir que odio a las hormonas. Hace tres días estaba super triste, super deprimida y super deprimente, con unas ganas de no sé qué que me moría, y me daba todo muchísimo asco. Estaba aburrida, cansada, tonta y apagada.

Y ayer me puse contenta. Así, porque a mis hormonas les dio por ahí. Se me olvidaron todos esos problemas que no iban a tener solución en meses, salí con mis amigas, me divertí, me relajé, dejé de pensar en la tontería en la que llevaba pensando cerca de quince días, y me dí cuenta de que ahora mismo, estoy en una situación estupenda, rodeada de gente (ya sea corpórea o virtualmente) que me importa mucho, y viviendo en una de las ciudades más increibles del mundo. ¿cómo puedo estar deprimida en esa situación?

Y también me he dado cuenta de que las cosas hay que tomárselas más a la ligera, que nada es tan horrible como parece en un principio, y en cambio las pequeñeces te pueden alegrar el día de manera inmejorable, si sólo leer un sms, por poco que diga, me pone una sonrisa en la cara...

Así que odio a mis hormonas, porque a mi las montañas rusas no me gustan, y las odio por los malos días, y también porque en noches como hoy, no me pueden hacer esto... que estoy sola, ¿¿ahora cómo me voy a dormir?? jejeje

Veis? No siempre estoy triste, siempre que ESCRIBO estoy triste. Pero hoy no, hoy estoy contenta...

 

pd. menuda tontá de entrada, pero da igual, os aguantáis

April 07

Decisiones

No sé si he tomado la decisión correcta, no sé si me he escapado hacia delante, no sé si hago bien, no sé muy bien por qué lo he hecho... y eso me asusta.

Me asusta cuando la gente que me quiere, la que me conoce, me mira de esa manera al contarles lo que se me pasa por la cabeza, de esa manera que quiere decir "tú sabes bien lo que estoy pensando, y en el fondo, es lo que tú piensas también"... pero es que, a veces me gusta que las cosas me salgan bien, y quiero intentarlo, al menos esta vez. Que sí, que seguramente me terminaré dando de morros contra un muro, pero es que... si no lo intento...

Y por otra parte está la realidad de lo que pasa, de las sensaciones, de las sonrisas, de las tonterías, de las conversaciones hasta la una de la mañana, del nudo en la boca del estómago, de esa sensación de náusea que es incómoda y a la vez te da la vida. Maldito destino...

Y tengo miedo de querer vivir una mentira, o peor, de que el hilo no aguante, porque es mucho tiempo, y no sé si el hilo aguantará... y entonces qué me queda? ni lo que tenía ni lo que creí conseguir... mierda de mundo...

No pienses, es mejor no pensar, los días darán paso a las semanas, y las semanas a los meses, y yo no puedo hacer nada. En realidad, ninguno podemos hacer nada, sólo nos toca esperar... ¿a qué? ya se verá...

Otra vez a 2000kms

April 03

Dulces sueños

mis querid@s niñ@s, ahí va, así, porque sí, sin ningún doble sentido y sin pedir nada a cambio (si, los cojones) una nueva pieza del engorroso puzzle que hay que resolver para entenderme... es un consejo, una nimiedad, pero en algunos casos, de vital importancia: las despedidas.

Soy una persona a la que desde siempre le han emocionado las despedidas. No sé por qué, no sabría decirlo, pero me encantan las despedidas. Y no por el hecho de despedirse, claro está; como a todo el mundo me duele decir, aunque sea "hasta luego" a cualquier persona que me importe lo más mínimo. No, si me gustan las despedidas, es precisamente porque las considero uno de los momentos más bonitos para demostrarle a alguien cuánto te apena el separarte.

Las despedidas son personales, no voy a daros una receta de cómo despediros, porque en realidad no existe ninguna, ni siquiera si me miro más al ombligo y pretendo deciros en qué forma me gusta que me despidan a mí misma. Eso tiene que salir de cada uno.

Pero de sobra sabéis que soy una enamorada de los pequeños gestos, de las frases con doble sentido, de los cariños velados, de las tonterías metidas de vez en cuando en una conversación... pero sobre todo, me encantan las buenas despedidas, las que te dejan con buen sabor de boca (si, esas también, malpensad@s) y una sonrisa tonta en los labios... muchas veces, y pensando especialmente en largas conversaciones nocturnas por el messenger, (las despedidas cara a cara son mucho más sencillas, y a la vez más violentamente momentáneas) he dudado en cómo despedirme, porque un medio tan frío es complicado de volver cálido, así que me he acostumbrado, y después de mucho pensar, he terminado por abonarme al "dulces sueños", que es a la vez cariñoso, suave, y a mí personalmente, me deja con ganas de más... para la próxima.

Así que ya sabéis, otro consejo, de esos tontos y sin razón de ser... cuidad vuestras despedidas, porque pueden alegrarle unos minutos a alguien, y eso siempre es de agradecer...

April 01

Censura

A que nunca se os ha ocurrido que en un espacio personal pueda haber lugar para la censura? A mi tampoco, hasta hoy.

Normalmente, y durante los casi tres años (que se dice pronto) que llevo escribiendo en este espacio, he escrito sobre todo para mí. Sí, es cierto que, en ocasiones, las entradas llegaban a mi cabeza (y después, a través del teclado, al espacio) por mediación de alguna persona, a la que a veces hablaba en segunda persona, pero que era, en realidad, una simple excusa... pero a veces esa persona se daba por aludida... ay.

Pocas veces, (y esto no sé si se puede tomar como una ofensa o como un cumplido) he pensado en la otra parte, en vosotros, en los lectores (porque, entre otras cosas, sois todos (o casi) unos acojonados que no dejáis huella de vuestro paso por el lugar), y cuando he escrito, lo he hecho, como terapia, y como manera de soltar todo lo que tenía en la cabeza. Vale, que sí, que yo escribía para alguien, para que se diera por aludid@ en el sentido amplio del término, pero de verdad de la buena, no quería que esa persona leyese nunca jamás la bronca que le estaba echando... tiene algún sentido?

Pero ahora me han abierto los ojos, me han confesado que, eso de las 6000 visitas es verdad, y que no todas las he hecho yo... la gente lee lo que escribo, y se siente identificada, aliviada, dolida, asombrada y a veces enternecida por lo que aquí lee... y ahora me da miedito escribir la entrada que tenía en mente. Jo, ahora que sé que alguna gente va a leer mis entradas, ya no les puedo echar la bronca, que se la echo de verdad...

Como soy una machota, y paso de todo, la escribiré igual, probablemente más pronto que tarde, pero esos segundos en los que me he planteado no escribirla, me han hecho pensar, y reservarla unos días, para poder reflexionar, (y haceros reflexionar) sobre el por qué de esta auto censura tan...

 

pd. os podéis creer que nunca reviso las entradas, y llevo diez minutos manipulando la de arriba?? jaja, qué malo es el conocimiento

March 25

Porque sí...

me has hecho releer casi un año de antiguas entradas, esta vez con otros ojos, exactamente como pienso que pudiste leerlas tú en su día.... y me he sentido culpable. Muchas de las cosas que escribo en este espacio, tú bien lo sabes, son más para mí que para nadie, y no van dirigidas, en el 70 por ciento de los casos, hacia nadie en concreto. Sí, es cierto, hay alguna entrada, antigua, que quizás llevaba una etiqueta con tu nombre, pero lo que suele pasar con las situaciones que se alargan, es que pasan a formar una parte tan natural de tu vida, que sólo salen a la luz en momentos específicos, cuando una está deprimida porque no le ha salido bien una receta, o porque está hasta las narices de que los santos ingleses no se tomen en serio el concepto de enseñanza.
Por eso, pido perdón, no sólo a tí, sino a cualquiera que se pueda haber sentido herido de cualquier forma al leer mis absurdas ideas... pero es que en tres años da tiempo a decir muchas tonterías...
Sólo me queda repetirte, que espero que sepas donde te metes, porque parafraseando antiguas obsesiones "por complicada que fuera nuestra amistad, no tiene ni punto de comparación con lo complicada que será nuestra relación a partir de ahora"... me llaman para embarcar, un besín
February 27

Por qué a las niñas buenas nos gustan los chicos malos

Porque es él, es otro, es ese al que nunca podremos tener. Es con el que compartimos copas, risas, conversaciones, pero lo detestamos demasiado como para compartir cama, pero en el fondo, y muchas veces en las formas, es el único lugar donde querríamos tenerle.

Porque en ese momento y en ese lugar, el resto del mundo no existe, y con él, se borra todo lo que siempre hemos mostrado a los demás. Porque no sólo podemos ser nosotras mismas, sino que podemos ir más allá, y ser lo que nunca seríamos.

Porque nos hace olvidarnos de nosotras, porque con él no hay educación, ni "qué dirán", porque no tenemos que ser buenas, ni silenciosas, porque podemos gritar, morder, apresurarnos y perder la paciencia, terminar arrancando todos los botones, y no por ello vamos a ser menos a sus ojos.

Porque sólo de su mano podemos realizar nuestras más oscuras fantasías, y sólo de su mano nos atreveríamos a hacerlo; porque disfrutan quitándonos la máscara, y nosotras, en secreto, estamos deseando que nos la quite; porque con él parece que se abre todo un jardín de frutos prohibidos, que se vuelven al alcance de la mano.

 

Porque por mucho que queramos, que estemos empeñadas en creerlo, ya no quedan niñas buenas. Ni una sola...

February 23

Dormir acompañado

Es curioso cómo las cosas cambian, porque sí, sin razón aparente y sin que les demos permiso para trastocarnos la existencia. Hace mucho tiempo que duermo sola, y la verdad es que nunca había resultado algo en lo que fijarme, hasta ahora.

Pero es que ahora, no sé por qué, cada noche me voy a la cama deseando poder compartirla, y me parece que dormiría mejor si pudiera hacerlo abrazada a alguien. Tal vez sea la edad (tal vez la Kriptonita), pero ahora mi cama tiene un cierto aire de vacío, incluso cuando yo estoy dentro.

Mis últimos recuerdos de noches compartidas son vagos, antiguos y en algunos casos no quiero recordarlos, pero sí recuerdo la sensación, y creo que es esa la que echo de menos.

Parecerá una tontería, pero dormir al lado de otra persona, a mí me da confianza, me da seguridad, pero sobre todo, me da una sensación cálida por todo el cuerpo, al pensar que esa otra persona quiere dormirse a mi lado y despertarse de la misma manera. Y para qué nos vamos a engañar, todos sabemos que, si duermes con alguien, en el lote vienen los arrumacos, los abrazos y los "cinco minutos más" de por la mañana, que te regalan una sonrisa para llevar puesta todo el día.

Pero bueno, no se puede hacer nada, por ahora... no voy a bajar al piso de abajo y pedirle a uno de los americanos que se suba a dormir conmigo.... ¿verdad?

February 19

Querida desconocida:

dile que sí; es un buen chico, un poco rarito, pero buen chico al fin y al cabo, y si le dices que sí y lo vuestro va adelante, me quitas un enorme problemón de encima, y además me sentiré la única culpable por haberle dicho a él que lo hiciera, y ahora a tí que le digas que sí.

Tiene sus cosas, vale, estamos de acuerdo, pero terminas aprendiendo a quererlas... es que sin ellas no sería él. Al final incluso sonreirás cada vez que haga algo que al principio te ponía de los nervios. Y aprenderás que casi todo en su forma de actuar viene definido de antemano por una historia anterior. Es como un enorme baúl de recuerdos, teorías y conspiraciones. Ah, mira, si lo vuestro funciona, tendrá una excusa más para seguir con la retahíla del destino... qué potito que sería... pues sí, la verdad es que sería muy bonito.

No te preocupes, que no voy a intentar envenenarte... normalmente la gente en tu situación termina cayéndome en gracia, y al final incluso puede que nos hagamos amigas... sí, y un día dentro de unos cuantos años te contaré esta historia, y nos reiremos las dos juntas de estas mismas palabras... pero será una buena historia, al fin y al cabo.

Ah, sí, una última cosa: como le hagas daño te mato, te resucito, y te vuelvo a matar, porque no pienso pasar por ello y dejar que él pase por lo suyo para que luego resultes ser una pelandrusca asquerosa idiota e insoportable que le rompa el corazón. Estás avisada.

February 14

Feliz San Valentín

Jo, Valentín se parece a Valencia... ains, sigamos.

Por supuesto, quién lo dudaba? casi convirtiéndose en una tradición tan arraigada como el turrón en navidad, el sobrepeso en enero, o las dietas en junio, llega un año más, la entrada de San Valentín a este mi, vuestro, querido espacio.

Y como todos los años, y nadando a contra corriente, voy a volver a ponerme de parte del Corte Inglés: a mí me encanta San Valentín, y para más inri, este año, encima, lo voy a celebrar.

No, tranquilos, no me voy a ir por ahí de cenita con mi querido nadie, ya que los sitios que ofrecen cenas de San Valentín me parecen casi todos super feos, porque no querría celebrarlo rodeada de tropocientas parejas que están haciendo lo propio, y porque no, no tengo un nadie lo suficientemente cariñoso, atento y con dos dedos de frente como para hacerme ningún tipo de gesto en este día que tanto odian todos pero que a mí me encanta. No, voy a celebrarlo en el piso, con mis compañeras, rodeada de globos rojos y blancos (perdón, marfil), velas rojas, corazones, y una maravillosa cena que voy a preparar yo misma. Y sí, me encanta, porque por lo menos lo voy a celebrar.

Y es que aquí en la Gran Bretaña, no te miran raro si dices que te gusta San Valentín; nadie te tacha de consumista degenerado por gastarte 60 céntimos en una tarjeta y 50 en un sello para mandarla, y cuando te pasas una tarde haciendo tarjetitas super monas con cosas amables que decirles a tus compañeras de piso, la gente te las agradece, y les parecen super monas (que es exactamente lo que son).

Así que, mis queridos españolitos, seamos sinceros, lo del consumismo es una excusa como cualquier otra; el "es que yo no necesito un día para demostrar que quiero a alguien" suena muy bien de boquilla, el "yo la rosa la compro cualquier otro día que me sale más barata y es mucho más especial" lo dicen, en el 90 por ciento de los casos, los que NUNCA compran rosas... y es que, si lo pensamos bien, todo es una convención, ya que el calendario es una convención, por lo que los cumpleaños, los aniversarios, los fines de semana, incluído el partido de los domingos, no es más que una manipulación económico-social de las tiendas para que te quedes sentado delante del sofá y ellas puedan cerrar en domingo.

Sociedad, manipúlame....  (Feliz San Valentín a todos, incluso a los que no os lo merecéis)

February 09

Palabras, hechos y pensamientos

Qué es más importante? Lo que decimos, lo que hacemos, o lo que de verdad pensamos? Hay ocasiones, (y por supuesto ésta es una de ellas, porque si no no estaríais leyendo esta entrada) en que las tres cosas van por tres caminos completamente distintos. Es más, en el mundo en el que vivimos, suele pasar. No nos gusta lo fácil, lo lineal, y preferimos pedir el café extra caliente, a pesar de que sabemos que nos vamos a quemar la lengua.

A veces, y como he dicho, sobre todo ahora, lo que digo, lo que hago y lo que pienso son tres realidades distintas. Sí, es verdad, miento, miento cuando hablo y digo algo que no pienso en verdad, miento cuando mis acciones no se corresponden con mis palabras, y sobre todo miento cuando ni mis palabras ni mis acciones se corresponden con lo que pasa dentro de mi cabeza. Pero a veces, es lo más sencillo, porque de alguna manera, parece que en alguno de los tres universos paralelos tengo razón. Puede que no tenga razón en lo que digo, o quizás el error esté en mis acciones, o tal vez sea mi cabeza la qu